No te falta voluntad. Te falta un método.
Compraste cursos que no terminaste. Guardaste posteos que no volviste a abrir. Bajaste apps que usaste once días. No te falta información.
Ahora fijate en todo lo que sí cumplís. Llegás a trabajar. Si dijiste que llevabas a alguien al médico, lo llevás. Si te comprometiste con una entrega, la entregás. Una persona sin voluntad no hace nada de eso.
Lo que te prometés a vos misma es lo único que no tiene consecuencias. Nadie te llama, nadie pregunta. Y lo que se rompe no es el objetivo: es la confianza en vos misma.
Podés empezar por la guía, que es gratis. Por el ebook, que trae el método entero escrito. O por Me elijo, si lo que ya sabés es que necesitás que haya alguien esperándote.
Vas a tener miedo igual. Animate y empezá: no dejes pasar más tiempo de tu vida esperando sentirte lista.